“Ver el mundo en un grano de arena
Y el cielo en una flor silvestre
Abarcar el infinito en la palma de la mano
Y la eternidad en una hora
Quien sujeta una alegría
Destruye la alada vida
Quien besa al júbilo en su vuelo
Vive en el amanecer de la eternidad”
(W. Blake)



Statement
“En el límite la realidad se hace más densa” (E. Trías). Lo fronterizo y la filosofía del límite como forma de ver el mundo. La frontera y el límite como el lugar desde donde repensar y reinventar el mundo y la vida. “Concebir la frontera como un espacio de inevitable tensión (estética y política), y al mismo tiempo como el único ámbito posible de construcción intercultural activa y de procesamiento y transmisión de nueva información, supone un cambio en la manera de ver el mundo, supone no identificar el límite con el muro de hormigón que anega Cisjordania o las vallas de la vergüenza en Río Grande o Ceuta y Melilla ni con la antesala al “desierto de los tártaros”. Supone una leve rebelión contra nuestras autoridades cognitivas y a su vez una leve esperanza de un mundo regido por la comprensión y la solidaridad con el otro. Este acercamiento establece un horizonte de reflexión nuevo, que se separa de la reflexión moderna (frontera/muro/negatividad) pero también de la postmoderna en tanto no se trata de relativizar la existencia de la frontera ni de negar sus (mega) relatos, sino de establecer un estatuto ontológico y semiótico de la misma, y lo que es más importante, experimentarlo. Habitar el límite (limes) es toda una declaración de intenciones”. (L. Gómez Pérez – El Espacio Fronterizo)
“¿Qué pasa si ese límite puede ser legítimamente concebido como un territorio o franja de naturaleza AFIRMATIVA y POSITIVA probada por su carácter hermenéutico, por el poder que ofrece al DECIR en cuanto a la conexión o enlace, tanto de comunicación como de diferenciación, entre lo que sucede aquí en el ámbito en el cual se habla y se responde, o se dialoga, y aquel ámbito (encerrado en sí) en el cual solo se advierten referente de silencio? » (E. Trías – Filosofía del Límite)
Partiendo de la mirada liminal del paseante fronterizo (Border Walker)caminando primero fronteras políticas, lingüísticas, etc, mi exploración plástica profundizó en los estratos del límite, del intersticio, de la grieta, de la resquebrajadura (por donde se filtra, como dice Jordi Soler, la luz y la oscuridad…); mi búsqueda puso atención luego en los procesos de disipación de la materia y en las formas y fuerzas resistentes y resilientes que si no la evitan al menos ralentizan su desaparición; y observo e imagino esa disipación justo en su límite, donde se produce el efecto borde y la realidad, por fronteriza, se hace más densa; me detengo en los vínculos y en los nódulos que conforman esa danza de la realidad Disipación/Cohesión; el caminante fronterizo se asombra al ver que esta danza adquiere formas y patrones comunes a todo lo que existe, lo más pequeño y lo más grande (tal como arriba es abajo – H. Trismegisto), mostrándose que todo está en todo (Principio Alquimista); emerge entonces el Rizoma y el Fractal como formas que sostienen una especie de cartografía, de mapa imaginario del ciclo vida, muerte, renacimiento (Eros/Tanatos). Exploro, recorro, imagino este movimiento eterno, imaginar esta danza cósmica, imaginar el misterio en sus límites…
“La imaginación es un poder del alma que construye puentes entre lo espiritual y lo corpóreo. La tarea humana consiste en un movimiento hacia la unidad y la integración, fortaleciendo la luz espiritual” (Ibn Arabi s XIII)
“Hemos denominado orden por fluctuaciones al orden
generado por el estado de no equilibrio (…). Podemos
decir que la estructura disipativa es la fluctuación
amplificada, gigante, estabilizada por las interacciones
con el medio” (Ilya Prigogine) (*)
(*) Cita utilizada por la gran poeta Clara Janés para abrir
su poemario Estructuras Disipativas (Tusquets)